Acabo de mandar hace unos minutos un mail a los compañeros del que hicimos la semana pasada a Egipto. Un viaje increíble, por cierto, recomendable en todos los aspectos. Económico ( unos 1000€, incluyendo vuelos, pensión completa, crucero, hoteles, excursiones... ), enriquecedor, por la cantidad de cosas que hemos aprendido, emocionante, por la cantidad de monumentos, esculturas, templos y lugares emblemáticos que hemos visitado, intenso, por los horarios intempestivos que tuvimos que "soportar" y divertido, por la gente con la que tuvimos la suerte de compartir el tour, desde los compañeros de viaje hasta el propio guia. Un abrazo bien fuerte por si alguno de vosotros lee esto.
Ahora mismo son demasiados los recuerdos y las anécdotas y soy incapaz de ordenarlos en mi cabeza, pero creo que trataré de hacer una crónica en el blog, con más calma: hay recuerdos que merece la pena conservar y compartir. De momento me conformo con revisar una y otra vez las fotos, que como suele ocurrir en este tipo de viajes, no son capaces de reflejar la grandiosidad de los lugares ni de reproducir las emociones que provocan "en directo". Además de las que ilustran este post, he creado un álbum del viaje a Egipto en Flickr.
Pero como todo lo bueno, las vacaciones han pasado rápido, y mañana toca volver a tomarle el pulso a la Dura RealidadTM. Y algo me dice que este mes y pocos días que nos quedan para terminar el año van a ser puro rock and roll. Que no nos pase nada.
A pesar del mal tiempo que nos hizo ( nos llovió y el cielo estuvo la mayor parte del viaje nublado... ¡y yo que pensaba que las Canarias eran el paraíso del sol eterno! ) , la verdad es que el paisaje y las excursiones no defraudaron. Si bien es cierto que durante la mayoría de ellas el comentario más repetido era del estilo "qué bonito se vería esto con un cielo despejado y azul y con un poco más de luz del sol...", me atrevería a decir que otras, como la visita al Parque del Timanfaya, resultaron más impresionantes si cabe, debido al espantoso viento y un cielo de lo más gris.
Preciosa y cuidada la arquitectura de la gran mayoría de edificios de la isla, guardando unas normas estéticas como la baja altura ( escasean los edificios de más de una/dos plantas) ,el color blanco del enlacado de fachadas y el predominante verde para puertas y ventanas. Muchas de las contrucciones de mayor atractivo turístico, además, fueron diseñadas por el ya difunto artista local